¿Te sueñas esta escena?
Te despiertas con una presión en la cabeza que va en aumento. La luz molesta, cada ruido parece un martillo y cualquier intento de concentrarte se vuelve imposible. Piensas: “Otra vez…”. Si sufres de migrañas, sabes bien lo incapacitantes que pueden ser. Lo que muchos no imaginan es que la fisioterapia puede ser una aliada clave para reducir su frecuencia e intensidad.
¿Qué son las migrañas y por qué aparecen?
La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza. Es una alteración neurológica que provoca episodios recurrentes de dolor intenso, normalmente en un solo lado, y que puede ir acompañada de náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido.
Las causas son múltiples: predisposición genética, cambios hormonales, estrés, falta de sueño, pero también tensión muscular y problemas posturales.
Muchos pacientes presentan rigidez en el cuello, la mandíbula o la parte alta de la espalda, zonas que pueden generar irritación en los nervios que conectan con la cabeza. De ahí la relación entre postura, movimiento y migrañas.
El papel del fisioterapeuta en las migrañas
Tu fisioterapeuta no solo trata músculos, sino también el equilibrio global entre postura, movimiento y sistema nervioso.
Tras una valoración detallada, puede detectar tensiones acumuladas que favorecen la aparición de crisis y enseñarte estrategias para prevenirlas.
Entre las herramientas que utiliza destacan:
- Terapia manual: movilizaciones suaves del cuello y la base del cráneo para mejorar la movilidad y reducir la compresión nerviosa.
- Tratamiento miofascial: libera las tensiones profundas que influyen en la cabeza y el cuello.
- Reeducación postural y respiratoria: enseña a mantener una postura equilibrada y a respirar de forma más relajada, reduciendo el estrés físico y mental.
- Ejercicio terapéutico: movimientos específicos para fortalecer la musculatura cervical y escapular, fundamentales en la prevención.
Ejercicios sencillos para aliviar y prevenir
- Automasaje de cuello y hombros
Con las yemas de los dedos, realiza círculos suaves en la base del cráneo y los trapecios durante 2-3 minutos. Ayuda a disminuir la tensión acumulada.
2. Estiramiento del cuello
Inclina lentamente la cabeza hacia un lado (como si quisieras tocar el hombro con la oreja), mantén 20 segundos y repite hacia el otro lado.
3. Respiración diafragmática
Siéntate o túmbate, coloca una mano en el abdomen y otra en el pecho. Inspira por la nariz notando cómo se eleva la barriga y exhala por la boca lentamente. Realiza 5 minutos al día para reducir la tensión general.
4. Movimiento activo
Caminar, nadar o practicar yoga suave mejora la circulación y reduce el estrés, dos factores que influyen directamente en las migrañas.
¿Cuándo deberías consultar a tu fisio?
- Si tus migrañas son frecuentes (más de 3 al mes).
- Cuando notas dolor o rigidez cervical asociada.
- Si el dolor se acompaña de mareos o visión borrosa.
- Cuando los medicamentos ya no son suficientes o prefieres un enfoque más natural y preventivo.
Tu fisioterapeuta puede trabajar de manera coordinada con tu médico para ofrecerte un plan integral de tratamiento y prevención.
En resumen
Las migrañas no tienen por qué controlar tu vida. Con una buena educación postural, ejercicios regulares y el apoyo de la fisioterapia, es posible reducir los episodios y recuperar tu bienestar.
No dudes en pedir consejo a tu fisioterapeuta si las migrañas forman parte de tu día a día. A veces, pequeños cambios en tu postura o en tu forma de moverte pueden marcar una gran diferencia.
